Jóvenes por la Pí­ldora

martes, octubre 24, 2006

CARTA FUNDACIONAL DE PRINCIPIOS


En la comuna de Santiago, de la República de Chile, a treinta y un días del mes de octubre de dos mil seis, quienes suscribimos nos constituimos solemnemente en la plataforma Jóvenes por la Píldora, ente de la sociedad civil, sin fines de lucro y de ámbito nacional, cuyo fin es ejercer presión no violenta conforme a las reglas de la democracia para que la opinión pública de nuestro país esté consciente y se informe respecto al verdadero mecanismo de acción de la anticoncepción hormonal de emergencia o “píldora del día después”, y para promover en un marco de respeto por los valores que guían nuestro espíritu democrático la equitativa entrega de este método anticonceptivo de emergencia a mujeres que lo necesiten, en atención a la enraizada desigualdad social imperante que impide que mujeres de escasos recursos puedan acudir a esta vía legítima de regulación de su fertilidad.

Considerando:
PRIMERO.- La brutal campaña de mentiras y embustes ejercida por grupos de presión hipócritamente autodenominados “defensores de la vida”, que pretenden hacer creer a la opinión pública chilena que la anticoncepción hormonal de emergencia tiene un carácter abortivo, hecho absolutamente refutado por la ciencia moderna;
SEGUNDO.- la abrumadora desigualdad social en nuestro país, donde adolescentes de buena situación económica pueden, sin problemas, acceder a métodos anticonceptivos regulares, así como también a la anticoncepción hormonal de emergencia, adquiriéndola sin problemas en farmacias privadas, mientras que mujeres jóvenes sin recursos suficientes y provenientes de comunas populares no tienen ninguna posibilidad de acceder a esta instancia; y
TERCERO.- que en el debate que respecto a la anticoncepción hormonal de emergencia se ha instalado en nuestro país, hay intereses creados de sectores conservadores, que pretenden imponer sus puntos de vista de la moral y la sexualidad a las políticas públicas de un Estado que debe ser laico y aconfesional;

Los abajo firmantes declaramos:
PRIMERO.- Que, como jóvenes conscientes y críticos de nuestra realidad, no aceptamos ni nos aminoramos ante la presión de los mentirosos, de los antidemocráticos que propagan una absoluta falsedad;
SEGUNDO.- que, en virtud de esta lucha que asumimos, afrontaremos la tarea de concienciar a las mujeres y hombres de nuestro país respecto al verdadero mecanismo de acción de la anticoncepción hormonal de emergencia, y la dramática realidad social que justifica y hace imprescindible una adecuada política de regulación de fertilidad que incluya la entrega de la anticoncepción hormonal de emergencia en consultorios públicos, sin que sea impedimento la escasez de recursos económicos, y sin que sea imperativo el consentimiento de los padres en el caso de menores de edad, en atención a lo que establece la ley, el sentido común, y la Convención Universal de los Derechos del Niño;
TERCERO.- que, asimismo, exigimos al Estado de Chile una adecuada, efectiva y eficiente educación sexual en los establecimientos educacionales, ya que la alarmante realidad de desconocimiento, irresponsabilidad y embarazo adolescente son problemáticas que no pueden esperar, y ameritan voluntad política por parte de la autoridad para ser abordadas en su integridad, poniendo el énfasis en “el día antes”; y
CUARTO.- que, para tales fines, y como ya hemos mencionado, nos constituimos en la plataforma ciudadana Jóvenes por la Píldora porque no aceptamos la campaña de mentiras que pretende satanizar lo que es un legítimo método anticonceptivo, porque exigimos a las autoridades del Estado de Chile la equidad en el acceso a la “píldora del día después”, no como un método anticonceptivo regular que tienda a incentivar la irresponsabilidad y el libertinaje, sino como una última instancia para evitar un embarazo no deseado, derecho que corresponde por igual a todas las mujeres de nuestro país.


“Mujeres y hombres tienen el
derecho a conocer, tener acceso
y usar métodos anticonceptivos que
prevengan un embarazo no deseado”